Juan José Arévalo Bermejo y su hijo Bernardo Arévalo de León se convirtieron en los autores que más libros vendieron en la librería FyG Editores durante la Feria Internacional del Libro 2023. Este es el primer año que el nombre del expresidente es buscado de forma insistente en las librerías. Un fenómeno que tiene que ver con la candidatura presidencial de su hijo.
Por Mariajosé España.
El libro Estado violento y ejército político: formación estatal y función militar en Guatemala (1524-1963), uno de los varios libros publicados por Bernardo Arévalo de León (1958) hijo del expresidente Juan José Arevalo Bermejo (1904-1990), se publicó en 2018 sin mayor acontecimiento. La presentación del libro queda en las memorias del editor Raúl Figueroa Sarti y de los cercanos del autor y político.

Esto fue cuatro meses antes que el Movimiento Semilla quedará oficialmente inscrito como partido político y antes que Arévalo iniciara su campaña para ser diputado al Congreso de la República, hecho que se consolidó en el año 2020 cuando fue juramentado.
Tres años después, Arévalo de León se presentó a la editorial que publicó su libro, FyG Editores. En esta ocasión, el encuentro se hizo en el stand que la editorial tenía en la Feria Internacional del Libro de Guatemala (Filgua), uno de los espacios más grandes que había en la feria, ubicado en una de las esquinas del Fórum Majadas.
El libro de Arévalo se empezó a vender como pan caliente, la gente no preguntaba por el título, si no por el nombre del autor y desde una hora antes de la llegada del escritor, sociólogo y diplomático ya había gente haciendo fila en espera de conocerlo.

Un día antes, la Filgua colapsó por el youtuber mexicano BobiCraft que se hizo famoso haciendo tutoriales de cómo construir cosas en el videojuego Minecraft. Ese sábado 8 de julio, miles de niños y adolescentes hicieron una fila de once horas para llevarse el autógrafo de este personaje. El último niño se fue con una sonrisa somnolienta a la una de la madrugada del domingo.
El fenómeno de los escritores/youtubers merece un digno análisis porque están atrayendo a miles de jóvenes a la lectura. Pero eso no será en este espacio.
Con la adrenalina vivida un día antes, se esperaba que la llegada de Bernardo Arévalo no generara tanta emotividad. No pudo haber nada más alejado a lo que en realidad pasó, fueron seis horas en las que estuvo sentado firmando libros y tomándose fotos con cada una de las personas que lo esperaron hasta la medianoche.
Desde el día en que Bernardo Arévalo presentó su libro Estado Violento y Ejército Político en aquel 2018, han pasado muchas cosas que lo han posicionado como una figura política de relevancia nacional. Ahora es el candidato presidencial del Movimiento Semilla.
Para la fecha en la que decidió llegar a Filgua (9 de julio) ya era uno de los dos candidatos que pasó a la segunda vuelta de elecciones. Aunque ya se empezaban a conocer los intenciones de quienes querían desconocer los resultados de las votaciones del 25 de junio, en el ambiente prevalecía una mezcla de sorpresa y esperanza porque aquel candidato de ese pequeño partido que promete acabar con la corrupción había logrado más votos que los candidatos del oficialismo, incluida a la hija de dictador Ríos Montt que tenía todo el aparato del Estado a su favor.

De esta forma, había un grupo de fotógrafos y periodistas esperándolo en la entrada de Filgua. La fila de personas cada vez era más grande. Arévalo entró a Forum Majadas con su equipo y rodeado de la seguridad privada que contrató el partido días antes.
Un “que viva Arévalo” tímido le antecedió a un “¡Qué viva Arévalo!” que se extendió como eco junto a los aplausos y a la ovación de quienes lo esperaban y quienes no. Era imposible ignorar que ahí estaba el candidato.
Esto no se trataba de una actividad de campaña. De hecho, para ese momento estaba prohibido hacer campaña electoral porque el Tribunal Supremo Electoral aún no había oficializado los resultados de las elecciones. Arévalo estaba ahí para firmar su libro y eso fue lo sorprendente de la actividad.
Se trataba de un libro académico, que se presentó cinco años atrás pero que se vendió ese día como si fuera el último bestseller. Se agotó. Y una segunda edición ya se encuentra en circulación.
Bernardo Arévalo sabe que la formación estatal y función militar de Guatemala de 1524 a 1963 no es un tema que llame a la lectura masiva, pero ahí estaban cientos de jóvenes con el libro en mano, algunos lo estaban empezando a hojear y la mayoría lo tenía solo para llevar la firma del candidato.
Los que no lograron comprarlo, consiguieron alguno de los libros que escribió su padre, Juan José Arévalo Bermejo, ex presidente tras la Revolución de 1944, en la llamada Primavera Democrática.

Raúl Figueroa Sarti, director de FyG Editores lo resumió en una frase: “los que no se estaban llevando la firma de Bernardo, se estaban llevando el pensamiento de Juan José Arévalo”.
Desde hace cinco años, la editorial empezó a publicar los libros del presidente de la revolución Juan José Arévalo Bermejo (1945-1951) más como convicción que como estrategia de negocios porque, según lo que explica Figueroa, en la feria vendían cinco ejemplares y este año que Bernardo Arévalo es candidato presidencial, los ha vendido por cientos.
Libros como Memoria de Aldea, La Inquietud Formalista, El candidato Blanco del Huracán, Viajar es Vivir, El concepto de Amistad, Equipos sociales y no clases sociales y Despacho Presidencial son algunos de los que están a la venta.
“A muchos nos resuena el nombre de Juan José Arévalo, no vivimos ese momento, pero está en la historia. El día de la firma fue increíble, se terminó el libro de Bernardo y la gente se quería llevar algo, entonces se llevaban el libro de Juan José”, cuenta Figueroa.
Otra editorial que sintió la euforia por conocer más de Juan José Arévalo y su gobierno es Catafixia que en 2013 lanzó su colección Memoriales que incluye los discursos de Árbenz y Arévalo, Por qué lucha Guatemala de Manuel Galich, Los Escritores y Artistas del 44, entre otros.
“Los discursos son hermosos porque a parte él era escritor y ahí despliega mucho de su pensamiento, su filosofía y el sentido de las cosas”, dice Carmen Lucía Alvarado, fundadora de la editorial Catafixia.
El libro Arévalo: discursos desde una Guatemala inconclusa se agotó, pero también se vendieron todos los ejemplares de Por qué lucha Guatemala, de Manuel Galich que fue presidente del Congreso y ministro de Educación de Juan José Arévalo.
“Ese libro es maravilloso. Hay un pasaje que no se me olvida donde él cuenta cuando al despacho presidencial y está Arévalo dibujando unas ruedas y le dice ah te quería enseñar que estoy pensando una nueva forma de edificio y escuela para que los niños puedan aprender más, va a ser una especie de sistema solar donde el aprendizaje se moverá en círculos, ahí está hablando de las escuelas tipo federación que cuando entra la contrarrevolución las destruyen y las cierran”, menciona Alvarado.
Ahora la pregunta del millón. ¿Por qué nos llama tanto la atención esa curiosidad que se ha despertado en relación a Juan José Arévalo y su gobierno?
La respuesta recae en el sistema educativo del país que poco enseña de historia nacional. Habla de la colonización de los españoles, luego hace mención de la Independencia de 1821, del gobierno de Jorge Ubico y da pinceladas de la Revolución de ‘44. Lo suficiente para no despertar un pensamiento crítico en los estudiantes.
Por eso Catafixia decidió crear el especial Memoriales y le habló al artista visual Álvaro Sánchez para que se encargara de las portadas de los libros y así hacerlos llamativos.
Ana Luisa Arévalo es historiadora y sabe muy bien de esa laguna en la educación de Guatemala, por eso creó su cuenta de TikTok
“El pensum cada vez se hace más chiquito, te enseña poco y te enseña mal, dependiendo en qué colegio estudiaste vas a tener diferentes deficiencias. Hay algunos que tienden a esconder datos, los que salen de colegios caros tienen una historia muy adornada y coloreada”, dice.
Por eso ve la candidatura de Bernardo Arévalo, con toda su historia familiar y política, como un resurgimiento de la cultura, una emoción por la intelectualidad que se había perdido. “Bernardo ha logrado mucho de eso indirectamente”.
Aunque Bernardo Arévalo pasó a segunda vuelta por una mezcla de factores que van desde las arbitrariedades de un sistema político que excluyó otras candidaturas, hasta la desesperanza de una población que a último momento decidió votar por él porque “qué más da si igual no va a quedar”. La ganancia que deja y que es innegable es que se ha vuelto a mencionar con esperanza el nombre de su padre y ha traido al presente la añoranza de quienes vivieron de niños la presidencia de la Revolución.



